Cultura Empresarial

He tropezado con esta presentación sobre Cultura Empresarial elaborada por Netflix. Me ha parecido muy interesante ya que desde hace un tiempo vengo preguntándome qué es lo que hace que unas compañías se diferencien tanto de otras en la forma de trabajar, los resultados, y la percepción que tienen los propios trabajadores.

Culture

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Generalmente, la cultura de una compañía emerge de las interacciones entre los trabajadores. En la mayoría de los casos no hay ningún proceso formal para potenciar esta cultura más allá de tener colgada una lista de supuestos valores de la compañía en un sitio más o menos visible, y a veces ni eso

Aún así, hay compañías en las que una cultura solida puede llegar a emerger, gracias a la influencia ciertas personas, que transmiten sus propios valores personales a su trabajo, a la vez que son referente para todos los demás por su buen hacer.

Pero en ocasiones las personas con influencia no son las que inculcan los mejores valores para la compañía y sus trabajadores, y entonces es cuando encuentras sitios en los que trabajar resulta difícil y desmotivador.

Creo que sería necesario dar más importancia a la cultura empresarial. Los fundadores y directivos de las empresas no deben dejar que esta emerja sin control, sino que tienen ser capaces de conducir esta cultura y estos valores de forma adecuada. Es raro el caso en que la cultura de la compañía es alimentada y promovida, en lugar de simplemente impuesta como una lista de mandamientos que luego pueden no tener nada que ver con la realidad de la compañía, como en el ejemplo de Enron que se menciona en la presentación de Netflix

El documento de Netflix me parece muy interesante por lo completo que es y por no limitarse a explicar los valores, sino porque también profundiza y explica por qué es importante que exista una cultura compartida, y basa el éxito de la compañía en el éxito de su modelo cultural.

Hay algunos puntos de la cultura Netflix que no comparto, pero eso es lo de menos: se puede formar parte de una cultura y asumirla sin que todo te guste. Lo importante es que esté todo claro y bien definido.

Ojalá este ejercicio se hiciese regularmente en todas las empresas.

CitySourced

Me ha parecido muy interesante CitySourced, una startup que propone una plataforma a través de la cuál los usuarios pueden ponerse en contacto con las instituciones de su ciudad para reportar todo tipo de problemas ciudadanos (¿pintadas?, ¿badenes que destrozan los bajos de tu coche?, ¿semáforos que no funcionan?)

Las funcionalidades para el ciudadano no son muy avanzadas por el momento, básicamente lo único que permite es reportar problemas que son directamente enviados a la Administración. Pero en el siguiente video se muestra también el interfaz donde los gestores municipales pueden listar los problemas reportados y controlar su resolución.

Creo que es una idea prometedora y puede ser un caso de éxito de Administración 2.0 no liderada por la Administración. Como no podía ser de otra forma, la innovación ha tenido que surgir de una iniciativa privada.

La ejecución parece muy buena, y ya tienen como primer cliente a la ciudad de San José, en pleno corazón de Silicon Valley.

Estoy seguro de que la conjunción de plataformas colaborativas y movilidad va a dar lugar a muchos servicios interesantes que irán viendo la luz en los próximos meses.

Resoluciones de pantalla

Me llega vía twitter de @ganyet esta página: http://www.screenresolution.org/ donde se muestran estadísticas de resoluciones de pantalla en tiempo real. No sé lo que significa esto de “en tiempo real”, ya que parece que lo que hace esta página es listar el histórico de resolución de pantalla de sus visitantes, pero para el caso importa poco.

La cuestión es que actualmente el porcentaje de usuarios que utilizan la resolución de 800×600 es tan baja (2% aproximadamente) que podemos considerarla casi despreciable. Hace tiempo que la mayoría de las webs se diseñan pensando en 1024×768, pero hay todavía sitios que mantienen su tamaño artificialmente lastrado en los 800×600, desperdiciando una gran cantidad de “screen real state” como dicen los anglosajones.

Nunca he sido muy fan de los diseños “líquidos” ó “elásticos”, que ajustan la anchura de la página a la resolución disponible. Me parece que pueden estar bien para cierto tipo de páginas, pero son un problema si necesitas tener control de cómo se va a visualizar exactamente tu contenido. Por ello prefiero ajustarme a un ancho y partir de ahí.

Estoy pensando que estamos empezando a llegar a un punto en el que incluso el 1024 se está quedando pequeño. En la próxima web en la que participe, consideraré muy seriamente hacer un diseño adaptado a 1280, que funcione también a 1024.

Founders at work

Hoy he estado releyendo “Founders at Work”, un libro que contiene varias entrevistas a fundadores de startups de tecnología.

Creo que se puede aprender mucho de las experiencias de estos emprendedores. He estado haciendo una pequeña recapitulación, y realmente me impresiona que muchas de las que acabaron siendo grandes compañías se crearon con objetivos mucho más modestos, cambiando su plan de negocio sobre la marcha incluso varias veces, hasta que encontraron su lugar.

Ejemplos:

  • Max Levchin fundó PayPal pensando en desarrollar software de criptografía. Cuando esto no funcionó pasaron a dedicarse a crear un software de pagos para PDAs, teniendo una versión web como algo complementario. Finalmente se dieron cuenta de que el servicio web era el que realmente estaba funcionando y cambiaron su foco.
  • Sabeer Bathia fundo una compañía para crear una base de datos accesible vía web. Cuando él y su socio empezaron a tener problemas para comunicarse entre ellos porque el firewall de las oficinas desde las que trabajaban les impedía acceder a su correo, cambiaron su foco y desarrollaron un servicio de correo accesible por web, que acabó convirtiéndose en Hotmail.
  • Joe Kraus y sus cinco compañeros de Stanford querían crear una compañía juntos aunque no sabían muy bien de qué. Tras dar muchas vueltas decidieron orientarse a mejorar las tecnologías de búsqueda, inicialmente en discos duros locales, y posteriormente, cuando vieron que el negocio estaba en otra parte, comenzaron a dedicarse a la búsqueda en web. Así crearon el buscador Excite, últimamente en horas bajas, pero que llegó a ser el cuarto site más popular de Internet.
  • Evan Williams también tenía claro que quería montar una compañía. Estuvo un tiempo dedicado a la consultoría y proyectos y cuando se sintió preparado montó Pyra Labs, una compañia para desarrollar un software de gestión de proyectos vía web. Trabajando en esta compañía desarrolló un software para publicar su blog, que hizo público en Internet. Este software, al que llamaron Blogger, se hizo cada vez más popular, eclipsando a su otro producto y convirtiéndose en el núcleo de su empresa.
  • Arthur Van Hoff y varios compañeros, trabajadores de Sun Microsystems, dejaron la compañía con la idea de montar una startup juntos, aunque no tenían idea de qué iban a hacer. Comenzaron desarrollando librerías Java. Acabaron creando Marimba.
  • Jim Ramsay fundó una compañía para desarrollar servidores de red domésticos. Cuando se dieron cuenta de que no había suficiente demanda para este producto decidieron enfocarse en una de las piezas en las que habían pensado para sus servidores: el grabador de video digital. Hoy la compañía en cuestión se llama TiVo.
  • Ludicorp era una compañía desarrolladora de un juego multijugador, al que añadieron una funcionalidad de chat y publicación de fotos. Cuando la popularidad de este módulo superó a la del juego, se plantearon dotarle de más contenido y dedicarle más tiempo que al propio juego. Así nació Flickr.

Hay también muchos otros ejemplos de startups que comenzaron como proyectos personales y cuando alcanzaron suficiente tamaño sus creadores tomaron la decisión de dedicarse a ellos a tiempo completo.

Ejemplos:

  • Del.icio.us comenzó como un proyecto personal de Joshua schachter para organizar sus marcadores.
  • Hot or Not nació como un pequeño experimento de James Hong, sin mayor ambición que desarrollar algo entretenido y aprender con ello.
  • TypePad nació cuando Mena y Ben Trott, que no se encontraban cómodos con el software de blogging existente, desarrollaron su propia aplicación de blogging para uso personal.

Aunque las razones que llevaron a todos estos emprendedores a poner en marcha sus proyectos sean muy distintas entre sí, el factor común de todos ellos es que supieron desarrollar productos que la gente apreciaba y necesitaba, cubriendo una necesidad que no estaba suficientemente cubierta, o dando un nuevo enfoque a un producto ya existente.

Tengo que decir que personalmente me produce mucha admiración tanto la gente que se lanza a la aventura de emprender sin una idea totalmente clara, como aquellos que creen tanto en la idea de la que parten que también se lanzan a ello sin ninguna duda.

Dicho esto, no quiero quitar mérito a aquellos que arrancan partiendo de un proyecto personal que alcanza cierta popularidad. Si bien el riesgo puede parecer menor, también hay que acertar con el momento de dar el salto.

Cuatro días en Hong Kong

Hace ya unos cuantos meses que estuvimos en Hong-Kong. He estado viendo las fotos hoy y recordando un poco cómo fue nuestro viaje. En cuatro días hicimos un montón de cosas!

Día 1:
Llegada al aeropuerto. Sin hotel, sin un triste HK$. Lo primero que hicimos fue cambiar Euros. Lo segundo, buscar alojamiento. No lo sabíamos, pero llegamos en una semana festiva, y además al día siguiente a nuestra llegada pasaba la antorcha Olímpica por la ciudad. Por todo esto, los hoteles estaban a rebosar, y los que no lo estaban tenían unos precios astronómicos.

Estuvimos mirando por Internet y preguntando en los puestos de hoteles que hay en el propio aeropuerto. Todo muy caro. Al final fuimos al Centro Turístico que también está en el aeropuerto y acabamos cogiendo un hotel en Wan Chai, cerca de la zona financiera de Hong Kong: el Renaissance Harbour View. Un hotel genial! Tampoco lo sabíamos, pero resulta que la antorcha Olímpica pasaba justo por delante de la puerta de nuestro hotel al día siguiente.

Además de tener unos excelentes servicios y estar estupendamente ubicado, el hotel está justo al lado del muelle de embarque del Star Ferry de Hong Kong. Estos barquitos llevan haciendo el trayecto entre la isla de Hong-Kong y la península de Kowloon desde hace más de 100 años. Muchos habitantes de Hong Kong siguen utilizando este servicio diariamente para pasar de un lado a otro de la bahía. El ferry es además una de las mayores atracciones turísticas de la ciudad.

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Hotel Renaissance Harbour View visto desde el Star Ferry

Our Hotel Room
Nuestra habitación

Star Ferry
El Star Ferry

Después de comer cogimos el ferry hasta Kowloon y nos fuimos a ver el Hotel Península, famoso por su típico té con pastas de las cinco, y luego nos acercamos a Nathan Road, la zona de las tiendas de electrónica. A las ocho de la tarde, después de hacer algunas compras, volvimos al muelle del Star Ferry en el lado de Kowloon para ver el espectáculo de luces que se inicia todas las noches a esa hora, cuando muchos de los edificios de Hong Kong sincronizan su iluminación y llevan a cabo unos juegos de luz en los que participa toda la ciudad. Algunos edificios incluso han instalado lásers en sus azoteas, y en algunos días del año el espectáculo se complementa con fuegos artificiales. Es algo realmente digno de ver!

Almu en Hong Kong
Almu en Kowloon

Hong Kong de noche
Espectáculo de luces

Día 2:
Amaneció un día un poco lluvioso. Lo primero que hicimos después de desayunar fue ir a ver el disparo del “Noonday Gun”, que lleva disparando una salva todos los mediodías desde 1860. Después, como seguía lloviendo nos refugiamos en un par de centros comerciales de los alrededores. Cuando dejó de llover nos dimos un paseo por las calles de Causeway y llegamos al templo de Tin Hau.

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Noonday Gun bajo la lluvia

Incienso
Incienso en el templo de Tin Hau

Por la tarde volvimos al hotel para ver el paso de la antorcha Olímpica

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Último tramo del paso de la antorcha por Honk Kong visto desde nuestra ventana…

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… y a la vez desde la tele del hotel.

Después nos dimos una vuelta por “Central”, la zona financiera y donde están las sedes de los bancos y los mayores rascacielos. Desde ahí cogimos el tranvía para ir hasta Happy Valley, el hipódromo de la ciudad. Lo que no sabíamos es que ese día no había carreras…!

La afición a la hípica en Hong Kong es tremenda. De hecho algunas semanas más tarde Hong Kong fue la sede de las pruebas hípicas en las olimpiadas de Pekin.

Central Hong Kong

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Como no pudimos ver las carreras nos dimos un paseo por la zona de Causeway Bay, y después volvimos al hotel.

Día 3:
Por la mañana volvimos a cruzar a Kowloon. Estuvimos en el mercado de jade, regateando como locos y con el tiempo muy justo porque a las 13:00 teníamos reservado un trayecto en Sanpan, el barco típico de la bahía de Hong Kong. Salimos de allí y cogimos un taxi para cruzar de nuevo a la isla, pero resulta que el taxista que nos cogió debía ser uno de los pocos que no sabe inglés en todo Hong Kong. Tratábamos de hacerle entender que nos tenía que llevar al muelle de Central. Se lo señalábamos en el mapa y aún así no se enteraba del todo…! Al final tuvo que llamar por teléfono a alguien que sí hablaba Inglés, a quien le dijimos “dígale al conductor que tenemos que llegar a los muelles antes de las 13:00! Si llegamos se lleva una buena propina…!” Y al final llegamos por los pelos! Nos dió tiempo de coger el Sanpan, pero durante unos minutos pensamos que no íbamos a llegar!

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El sanpan con las velas arriadas

Almu en Sanpan
Almu en el sanpan

El trayecto fue genial. El barco nos dejó de nuevo en Kowloon, al otro lado de la bahía, y estuvimos en el Soho y subimos por el escalator, la escalera mecánica más larga del mundo. Esa tarde fuimos hasta Aberdeen, un antiguo pueblecito de pescadores convertido en nido de rascacielos. La diferencia es que estos rascacielos son todos de viviendas, no de bancos o grandes empresas. Al anochecer es impresionante ver cómo se empiezan a encender y apagar las luces en las ventanas de los rascacielos siguiendo el ritmo de la gente que llega a casa o que entra y sale de sus habitaciones. Es como ver árboles de Navidad gigantes con luces parpadeantes.

Aberdeen

Esa noche cenamos en el Jumbo, un restaurante flotante que hay en la zona.

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View from our room
Vista desde nuestra habitación

Día 4
Por la mañana fuimos a Lantau a ver el Buda gigante. Para llegar hasta allí hay que coger primero el metro y luego un teleférico que te lleva casi hasta el templo. El trayecto en teleférico es una pasada.

Ngong Ping 360

Hong Kong airport

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Almu y Buda

Por la tarde cogimos un bus a la parte norte de la isla y vimos Repulse Bay y nos acercamos hasta el mercadillo de Stanley.

Esa noche estuvimos en el Victoria’s Peak, la cima más alta de la isla de Hong Kong, desde donde se divisa toda la ciudad y la bahía. Impresionante colofón a nuestro viaje.

Hong Kong

Hong Kong

Estoy sin tele

Desde que nos mudamos de casa hace unos 10 días estoy sin tele, y la verdad es que está siendo un alivio…!

La tele es una asesina total de la productividad, al menos para mí. La tengo puesta y aunque esté con el ordenador, leyendo o haciendo otras cosas mi nivel de concentración baja drásticamente. Al final acabo prestando toda mi atención a la tele y dejando de lado todo lo demás. El otro día le comenté a Almu que preferiría que dejásemos la tele en la otra casa, y  pasemos un mes entero sin verla, a ver si nos olvidamos del todo de ella.

En realidad, ¿quién puede echar de menos la tele teniendo banda ancha?

Echo mucho más de menos la XBox… :-(

NAS para uso doméstico

Estas Navidades voy a auto-regalarme una unidad NAS (Network Attached Storage). Tengo demasiada información personal importante muy dispersa y además almacenada con un nivel de seguridad y redundancia insuficientes.

Ya estuve considerando este auto-regalo el año pasado, pero al final me olvidé del asunto. Lo bueno es que las unidades NAS para uso doméstico están cada día más extendidas, y por tanto la variedad de ofertas es cada vez más amplia.

Para mí es importante el soporte RAID. Al menos RAID 1, e idealmente RAID 5. Para esto último es necesario contar con una NAS que permita albergar 3 ó más unidades de disco.

No me preocupa demasiado sin embargo que la NAS tenga conectividad WiFi, ya que va a ir enganchada directamente al router, y en el apartado de rendimiento, con que sea razonable me conformo. Tampoco me hace falta que las unidades de disco sean intercambiables en caliente ni nada de eso.

Sí me interesa sin embargo que tenga una buena estética, y que sea silenciosa.

De entre todo lo que he visto, la unidad 5Big de Lacie es una de las que más me han gustado, aunque quizás sea más de lo que necesito (5 bahías!) y cuesta más de 800 EUR.

Lacie 5BIG

Hay otra unidad de Western Digital que no tiene mala pinta, con 4 bahías, aunque también es cara, unos 600 EUR.

Western Digital

Yendo a algo más económico, aunque sin posibilidad de Raid 5, está la unidad Grab’n'Go de Conceptronic, que además viene recomendada en la última PC Actual. Sale por unos 300 Euros.

Conceptronics

Y como alternativa… poner un ordenador normalito con tres discos duros y un software RAID decente. Quizás sea lo más práctico.

Nombres de servidores

Se está perdiendo en muchos sitios la tradición de poner nombres “de verdad” a los servidores.

En la mayoría de las empresas, los nombres interesantes y/o divertidos, que muchas veces eran indicativos de los hobbys o intereses de los administradores de sistemas, poco a poco han ido cambiándose por nombres mucho más estándar y que sirven básicamente como etiquetas:

WEBPRO01
WEBPRO02
MAILSRV01
APPSRV01
STREAMING01
DB01
CRM01

Posiblemente estos nombres sean muy descriptivos, pero son aburridos! me acuerdo de los tiempos de la facultad cuando los servidores tenían nombre de estrellas (Sirio, Aldebarán, Vega, …), de vientos (Mistral, Cierzo, Tramontana), o incluso nombres de frutas! La máquina de la universidad en la que trabajábamos unos amigos y yo en el MUD que estábamos montando se llamaba Maduixa (fresa en Valenciano).

En la anterior empresa en la que trabajé, algunas máquinas tenían nombres de dioses griegos (Zeus) y otras de ciudades (Paris).

En mi caso, utilizo siempre nombres de videojuegos de la edad de oro (o sea, los 80 y los 90 ;-) )

Nombres de algunas de mis máquinas:

sentinel - El servidor principal, que siempre tengo encendido.
arkanoid - Un Sony Vaio que por su forma me recuerda mucho a la pala que controlas en este juego. El nombre le viene que ni pintado.
manicminer - Un ordenador de sobremesa que también uso de servidor y que tiene casi tantos años como el juego del que recibe su nombre…

Mi última adquisición es un Macbook Air. Me ha costado encontrarle un nombre. Hasta hace unos días se llamaba “Farid’s Macbook Air”, pero por fin he decidido que lo voy a llamar “dune”

Para tener que pensar menos la próxima vez, aquí va una lista de nombres que ya he usado o pretendo usar en el futuro. Si alguien tiene sugerencias, serán bienvenidas. :-)

Las reglas son:

1.- Sólo valen nombres o partes de nombres de videojuegos clásicos de la época de los 8bits
2.- No valen nombres que tengan artículos o números
3.- No valen nombres genéricos o que sean más identificables por otros motivos antes que por dar nombre a un videojuego (ej: batman por el comic o las películas).

Algunos nombres:
afterburner
barbarian
bombjack
bubblebobble
contra
cybernoid
darkside
deflektor
exolon
galaxians
gauntlet
gameover
goody
headoverheels
freddyhardest
ikari
knightlore
kungfumaster
madmix
nemesis
oddjob
outrun
pacman
rtype
saboteur
salamander
tetris
wizball
xor
zynaps

Hong Kong

Acabo de volver de Hong Kong, y no se parece en nada a Villarmentero.

Visto en Internet

Yo sólo hablo español, y no necesito más idiomas. No he salido de España nunca, no siento curiosidad por conocer otros paises, mi abuela decía “visto Villarmentero, visto el mundo entero” y tenía toda la razón.