Archivos en el mes de Septiembre del 2004

Usos creativos de Google

Siguiendo con el tema de Google (o cualquier buscador, ya que como dije en el anterior post todos son esencialmente iguales)…

Como todo el mundo sabe, un buscador sirve para encontrar páginas que contengan información de interés introduciendo una sentencia de búsqueda, pero si pensamos un poco podemos encontrar otros muchos usos interesantes. ¿Ejemplos?

Comprobador de ortografía:
¿Cuál es la grafía correcta, metereología o meteorología? (tristemente este es un error muy común). Para averiguarlo hacemos sendas consultas en Google:

Para metereología obtenemos: aproximadamente 36.700 resultados
Para meteorología: aproximadamente 368.000 resultados

Si confiamos en que el uso correcto se impone al incorrecto, deberíamos usar “meteorología” por una diferencia de 10 a 1.

Expresiones comunes en otros idiomas:
Cuando no conoces un idioma demasiado bien, tiendes a escribir expresiones que a un nativo pueden parecerle extrañas, o a veces incluso humorísticas. Para evitar esto también puedes utilizar Google.

Por ejemplo: no sé hasta qué punto estas expresiones son correctas:

“I don’t know until what point this expression is right”
“I don’t know until what extent this expression is right”
“I don’t know to what point this expression is right”
“I don’t know to what extent this expression is right”

Busco en Google:
“don’t know until what point” - Resultados: 5
“don’t know until what extent” - Resultados: 1
“don’t know to what point” - Resultados: 55
“don’t know to what extent” - Resultados: 5540

Las comillas indican que queremos obtener las páginas que contengan literalmente esa expresión, y forman parte de la cadena de búsqueda a introducir en Google.

Si la expresión que buscamos presenta muy pocas apariciones, seguramente eso quiere decir que no es una expresión habitual o incluso que es incorrecta y haremos bien en descartarla.

Sin embargo, si empleamos una expresión popular en Google, podemos tener la confianza de no estar cometiendo ningún error grave. Aún así, siempre es recomendable revisar algunos de los resultados obtenidos para asegurarnos de que el significado y el contexto son los que nosotros esperamos.

En este caso, viendo los resultados obtenidos elegiríamos la expresión don’t know to what extent.

El único punto negativo de esta técnica es que abusar de ella podría llevarnos a una uniformización del lenguaje poco deseable.

Grado de influencia o popularidad de una persona:
La influencia de una persona es directamente proporcional a cuánto se habla o se escribe sobre ella. Y usando Google podemos saber con mucha facilidad cuánto se escribe sobre alguien. Sólo tenemos que calcular su “Google Number”

El Google number de una persona es sencillamente la cantidad de referencias que aparecen sobre ella en Google. Esto se calcula viendo el número de páginas que obtenemos al hacer una búsqueda del nombre de dicha persona en todas sus formas habituales de uso.

Por ejemplo, si yo busco en Google “Farid Fleifel” OR “F Fleifel”, descubriré que mi Google number es 22.

En mi caso este es el valor exacto, pero si tienes un nombre muy común quizás para ti sea más difícil, ya que puede que Google encuentre referencias a otras muchas personas que se llaman igual que tú. En este caso, para saber tu Google number real tendrías que filtrar los resultados y quedarte sólo con los que hagan referencia a ti.

Con un poco de creatividad esto a veces puede ser fácil de solucionar: si descubres que hay alguien que se llama exactamente como tú y es un famoso médico, deberías escribir tu cadena de búsqueda de esta forma: “Mi nombre” -doctor -medico -medicina

El Google number puede servirnos para aclarar algunas dudas trascendentales.
Por ejemplo: ¿Quién es más famosa, Sandra Bullock o Charlize Theron?
Hagamos la prueba:

“Sandra Bullock”: aproximadamente 428.000 resultados.
“Charlize Theron”: aproximadamente 404.000 resultados.

Sandra es más famosa, aunque por muy poco. Un fan de Julia Roberts podría decir: ¡¡Sí, pero Julia es más famosa que esas dos juntas!!. Ahora puede demostrarlo:

“Julia Roberts”: aproximadamente 973.000 resultados.

Hay que tener en cuenta que esta técnica proporciona resultados sesgados. Los valores siempre serán más altos para iconos culturales americanos y anglosajones, y para personalidades relacionadas con la tecnología, la informática y las comunicaciones. Esto es debido a que la población de Internet no es una muestra aleatoria de la población mundial ni en cuanto a distribución geográfica ni en cuanto a situación sociocultural, intereses personales, etc.

Para Google Numbers pequeños (menores del millar) lo que tenemos no es tanto el grado de popularidad de alguien como su grado de participación en Internet. Alguien que escribe en muchos foros y que tiene su propia página web seguramente tenga un Google number más alto que alguien completamente alejado de la tecnología.

Estas consultas de agregación de las que hemos hablado pueden hacerse gracias a la inmensa cantidad de información indexada por los buscadores, que en ningún caso están pensados para estas tareas.
Logs de Google:
Pero aún hay otro tipo de información que puede extraerse de Google, aunque no de forma directa. Es necesario tener acceso a los propios logs de las consultas efectuadas por los usuarios.

Por ejemplo:
¿Qué términos se han buscado más en un pais o región en cierto periodo de tiempo? ¿Y qué se busca más en general? ¿Coca cola o Pepsi? ¿Bush o Kerry? ¿Java o .Net?

Google publica una mínima parte de esta información en su sección Zeitgeist, pero no proporciona un sistema de consulta de sus logs accesible al público general.

Dar acceso a un sistema de consulta sobre las propias consultas no vulneraría la intimidad de nadie ni sería ilegal en principio, ya que lo único que podría obtenerse de él serían valores numéricos agregados. Aún así, muchas empresas pagarían grandes cantidades por esta información.

¿Será esta la próxima línea de negocio de Google? ¿O preferirán guardarse esta información para ellos? Después de todo, dicen las malas lenguas que la Información es Poder…

Google, ese gran invento…

Google ya ha salido a bolsa, y Larry Page y Sergei Brin, así como muchos de sus secuaces son ya más ricos de lo que seguramente jamás llegaron a imaginar.

Google… Qué gran idea, ¿verdad?

Pues no, realmente Google no es una idea novedosa. Si tuviéramos que dar crédito a quienes originalmente desarrollaron la idea de un sistema de indexación de los contenidos de Internet, deberíamos loar a Jerry Yang y David Filo, creadores de Yahoo. Ellos tampoco pueden quejarse de los beneficios que les ha reportado su idea, pero ese no era el tema que yo quería tratar, precisamente.

El tema es… ¿cómo es posible que una idea tan explotada como la de los buscadores de internet, que además parecía tener un mercado más que copado, haya tenido cabida para aceptar a un nuevo participante? ¿Cómo es posible que ese nuevo participante, sin mayores virtudes que una aproximación técnica algo distinta, se haya convertido en la referencia de este mercado en tan poco tiempo? Y fundamentalmente, ¿Cuándo volverá a pasar esto? ¿Y en qué mercado?

¿Alguien cree que Amazon perderá el tren como número uno del comercio electrónico? ¿O e-bay del mercado C2C? Quizás ahora mismo parezca muy complicado, pero visto lo visto, está claro que esto no es imposible, ni mucho menos.

La creación de un gigante como Google en tan poco tiempo, capaz de superar a sus competidores con tanta facilidad sin extraordinarios méritos (esencialmente podemos decir que todos los buscadores son iguales), me lleva a hacer una reflexión que posiblemente tenga mucho de verdad:

Internet todavía es algo muy inmaduro, al menos en algunos sentidos. Es suficientemente maduro como para soportar un flujo de negocio bestial, pero tiene todavía una inmadurez que permite estas grandísimas fluctuaciones y creaciones de riqueza en muy poco tiempo.

Se ha repetido miles de veces, hasta la saciedad, que Internet reduce la barrera de entrada en cientos de negocios, ya que los costes son mínimos y la audiencia potencial enorme. Sólo es cuestión de encontrar el nicho adecuado y de ser el mejor en ese nicho. De esta manera te garantizas el éxito.

Lo que está pasando ahora mismo es que muchos de los nichos todavía no han sido descubiertos, y los que lo han sido, en su gran mayoría no están bien explotados y admiten la entrada de advenedizos con mejores ideas y mucho empuje. Esto hace que estemos en un periodo de grandes movimientos en el mercado que poco a poco irán estabilizándose.

Otro factor a tener en cuenta es que Internet no es algo estático. Todo lo contrario, evoluciona con gran rapidez, de modo que nadie puede estar seguro de que su modelo de negocio va a seguir funcionando a lo largo del tiempo. De hecho, los empresarios de Internet con más éxito súfren del síndrome de la Reina de Corazones, que dice que es necesario correr a toda marcha para mantenerte donde estás, y correr aún el doble de rápido si quieres avanzar y llegar a otro sitio.

Esto es cierto justamente por lo mismo: la velocidad de los cambios en Internet no permite que nadie se relaje. Quizás algún día esto cambie, pero de momento no puede negarse que es así.

¿Cuántas sacudidas quedan aún en el mundo de internet?

¿Y cuando haya una nueva sacudida, qué hay que hacer para darte cuenta y que así la sacudida te empuje en la dirección que quieres…?